Múltiples soportes

Por Valeria González


Anahi Roitman trabaja múltiples soportes. A partir de la pintura y el collage se lanzó a la investigación tridimensional, llegando en las últimas experiencias a las intervenciones espaciales específicas y la instalación. No obstante, esta diversidad de materiales y formatos, se despliega a partir de una serie de preocupaciones recurrentes. El tema central de su obra es el tiempo. La convivencia antagónica de las medidas humanas (calendarios, relojes, sistemas de repetición) y su inexorable disolución en el azar y el olvido.
Motivos que insisten: el círculo, mito sanador del eterno retorno, la línea y sus fugas potenciales, la red, que promete una momentánea conjunción de fuerzas, para luego deshacerse… Y, gobernando todo este repertorio de iconografías de formas simples y significados complejos, la escritura. Que también se vuelve temblorosa, símbolo de la fragilidad maravillosa de toda existencia.
Es hoy. No hay medida más intensa del ser que el instante en que puede proclamar, en tiempo presente, su estar vivo. La escritura no es para la artista un medio para comunicar algo que sabe sino para conectarse –y conectarnos- con la energía de la vida. Así también el color, esa fiesta, esa alegría de matices briosos que sus paletas despliegan en medio de geometrías, órdenes y series alude a una libertad que no es un concepto abstracto y absoluto sino aquello que podemos en medio de determinaciones y dificultades.